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Cómo calculamos esto

De dónde sale cada cifra, contra qué se contrasta y qué encontró ese contraste. Y el registro de lo que ha ido cambiando.

Última actualización: 8 de octubre de 2026

El cálculo ocurre en tu navegador

No hay servidor que reciba tu sueldo, ni cuenta que crear, ni correo que confirmar. Abres la página y el motor fiscal se ejecuta en tu propio dispositivo. La consecuencia práctica es que tus cifras no salen de ahí; la técnica, que la herramienta responde al instante mientras mueves un control.

Lo que escribes se guarda en tu navegador para que siga ahí cuando vuelvas, y desaparece en cuanto borras los datos del sitio.

Antes de escribir código buscamos la calculadora oficial

Es el paso que decide si un país va a quedar bien. Casi todas las administraciones publican una calculadora; no hace falta que sea bonita ni que tenga API, hace falta que reciba una base imponible y devuelva una cuota, porque esa es exactamente la frontera que puede contrastarse.

Suiza tiene la calculadora de la Administración Federal de Contribuciones, y Luxemburgo la calculadora del Administration des contributions directes. Cuando la hay, la maquinaria del país se contrasta contra ella antes de darla por buena, y los puntos de control se congelan en los tests.

Ojo con lo que una calculadora oficial NO valida: casi todas reciben la base imponible ya hecha, así que las deducciones siguen siendo cosa nuestra. Para eso hace falta un segundo anclaje, normalmente un ejemplo de nómina resuelto por la propia administración.

Lo que ese contraste ha encontrado

Estos son errores reales que ninguna lectura de la ley había detectado, y que están corregidos. Los publicamos porque son la única prueba de que el contraste se hace de verdad:

  • En Ginebra, el céntimo adicional de ayuda a domicilio no entra en la rebaja del 12 %. Eran 46 francos escondidos dentro de la tolerancia del test, y hubo que reescribir el test pieza a pieza para verlos.
  • En Zug, el 52,11 % que publica la tabla de Steuerfüsse federal es de 2025. Esa fila mezcla dos años y lleva un asterisco fácil de pasar por alto; en 2026 la ciudad cobra un 52 %.
  • En Luxemburgo, el recargo del fondo para el empleo es marginal y no global, y una cuota por debajo de doce euros al año no se cobra. Lo segundo no estaba escrito en ninguna parte: salió de que la calculadora oficial devolvía cero donde la tarifa daba nueve euros.
  • En Portugal, una tabla secundaria daba 1.474,53 € de parcela a abater en el cuarto escalón. Contrastada contra las tasas medias del propio artículo 68.º, la cifra correcta son 1.476,53 €, y con la mala un sueldo de 30.000 € salía dos euros desviado.
  • En México, de cuatro tablas publicadas de cuotas obreras del IMSS, tres estaban mal, y dos de ellas coincidían en el mismo error. Lo zanjó leer el artículo 106 entero, no buscar una quinta tabla.

Cuando no hay calculadora, buscamos la segunda columna

No todas las administraciones publican una calculadora, pero varias publican su escala DOS veces: el tipo marginal de cada escalón y, al lado, la cuota o la tasa media acumulada en su techo. Esa segunda columna es mejor anclaje que cualquier cálculo propio, porque resume toda la escala hasta ese punto: si un límite o un tipo estuvieran mal, el acumulado no saldría.

Es lo que publican el artículo 68.º portugués, el Anexo 8 de la Resolución Miscelánea Fiscal mexicana y las tablas del IRAS de Singapur. Y si tampoco hay eso, se recorre la curva entera, que es lo que se hizo con las quince escalas autonómicas españolas.

Los números de los tests se copian, no se calculan

Es la regla que más errores evita. Las cifras de control se copian de la fuente oficial; nunca se calculan dentro del test. Un test que reimplementa el cálculo solo comprueba que uno se ha equivocado dos veces igual.

Qué se cubre, por orden de rentabilidad: los dos lados de cada umbral, que es donde están los errores; cada mecanismo que no sea una escala —splitting, cociente familiar, créditos que se retiran—; la curva entera cuando no hay con qué contrastar; y lo que se deriva en vez de escribirse, con más cuidado todavía que lo escrito.

Probamos los tests rompiendo el código a propósito

Un test que no falla cuando el código está mal no sirve de nada. Así que antes de dar un país por terminado se inyecta en el código el error exacto que cada test debería cazar, y se comprueba que lo caza. Luego se revierte.

Esto es lo que lo justifica. En Luxemburgo, cinco mutaciones hicieron fallar entre uno y sesenta y dos tests cada una, pero apagar la retirada progresiva de un crédito no hizo fallar a NADIE: faltaba un test, y nadie lo habría notado. En Portugal, apagar entera la tasa adicional de solidaridad tampoco rompió nada, porque el test que la cubría solo comprobaba que subir el sueldo subía la cuota, y eso es cierto con y sin recargo.

La primera versión del test suizo tenía el mismo problema: comparaba totales, y por eso no PODÍA cazar el error de Ginebra para el que se escribió. Los 46 francos cabían dentro de su tolerancia.

Lo que no modelamos está escrito, país por país

Ninguna calculadora de sueldo neto modela un sistema fiscal entero, y la que diga lo contrario miente. Lo que se puede hacer es decir exactamente qué queda fuera, y eso está en la página de cada país: el IRS Jovem portugués, la regla del 30 % neerlandesa, el Parenthood Tax Rebate singapurense, las exenciones del aguinaldo mexicano.

También están escritas las decisiones de criterio, que son las peligrosas porque no son datos sino lecturas de la ley: en Ginebra se aplica el splitting al 50 % del artículo 41 al. 3 y no el 55,56 % del al. 4; en Vaud la rebaja del 5 % se aplica solo al coeficiente cantonal. Si una cifra es un supuesto y no un dato, lo dice donde está la cifra.

Qué es esto y qué no

Es una estimación pensada para el momento ANTERIOR a decidir algo: aceptar una oferta, mudarte de país, subir la aportación mensual. Para eso hace falta una cifra fiable y rápida, no una exacta al céntimo.

No es asesoramiento fiscal ni sirve para hacer la declaración. Las reglas cambian cada año y cada página dice con qué ejercicio está calculada. Si la decisión es grande, contrasta con un asesor del país.

Registro de cambios

Lo que ha ido cambiando, de lo más reciente a lo más antiguo. Cada país nuevo pasa por todo lo anterior antes de aparecer aquí.

  • 8 de octubre de 2026 — Cada página de país pasa a explicar su sistema fiscal: de dónde sale cada parámetro, qué encontró el contraste y qué queda fuera. Y esta página.
  • 21 de septiembre de 2026 — México, undécimo país. La cuota obrera del IMSS se fija contra el artículo 106 de la ley tras encontrar tres de cuatro tablas publicadas con errores.
  • 21 de septiembre de 2026 — Singapur, décimo país. El diagrama pasa a llamar a cada retención por su nombre propio en lugar de usar el español para todas.
  • 17 de septiembre de 2026 — Los valores de los deslizadores del interés compuesto se pueden escribir, incluso por encima del máximo. El flujo de déficit deja de cruzarse con las retenciones en el diagrama.
  • 10 de septiembre de 2026 — Polonia, noveno país. El informe descargable se rediseña, las retenciones pasan a mostrarse siempre separadas y el país se convierte en el primer parámetro que se elige.
  • 2 de septiembre de 2026 — Páginas legales: privacidad, cookies y aviso legal.
  • 30 de agosto de 2026 — Cada país soportado estrena página propia. El proyecto pasa a llamarse Salary to Life.
  • 29 de agosto de 2026 — Portugal y Países Bajos. Se añade el francés como tercer idioma.
  • 28 de agosto de 2026 — Luxemburgo y Emiratos Árabes Unidos. El motor fiscal se verifica por primera vez contra fuentes oficiales, que es cuando aparecieron los errores de Ginebra y Luxemburgo.